El estrés hídrico provoca la pérdida de 24 millones de kilos de melón y sandía

El estrés hídrico que van a sufrir los cultivos como consecuencia de la elevada salinidad del agua del río Adra y de la imposibilidad de mezclar ésta con el el caudal procedente del embalse de Benínar va a provocar que las 800 hectáreas de cultivo que se riegan con el líquido procedente del río dejen de producir este año 24,3 millones de kilos de melón y sandía.

 

cal-rio-adra1--644x362Acumulación de cal en las instalaciones de riego / ABC

 

Esa es la estimación dada a conocer por la Comunidad de Regantes Río Adra para la campaña de primavera en la vega abderitana, que va a conllevar importantes pérdidas económicas a los productores por no contar con agua de calidad. En concreto, por la disminución de cosecha, que reduce un 30% la productividad, los agricultores dejarán de ingresar 8,5 millones de euros y se verán obligados a reducir el número de jornales en el campo para la recolección. Esto también va a repercutir en el sector del manipulado de las empresas locales de comercialización que se verán obligada al rebajar las horas de trabajo, puesto que van a dejar de cargar cerca de un millar de contenedores frigoríficos.

Los regantes precisan que la elevada concentración de sales en el agua del río Adra es la causa fundamental que provoca dicha pérdida de producción. Las sales se decantan y acumulan en la red de tuberías de riego, lo que genera un proceso de calcificación que ha llegado en algunas zonas a disminuir de forma considerable el caudal que llega a las fincas. Con estas condiciones, los tiempos de riego deben ser más largos para garantizar la supervivencia de la cosecha y se causa un estrés hídrico en los cultivos que deriva en pérdidas de cantidad y calidad en los frutos.

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