El director de Acuasur dice que el ciclo del agua en la región estará completo en 2020

El director de la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Sur (Acuasur), Emilio del Pozo, ha asegurado que Castilla-La Mancha completará las infraestructuras del ciclo integral del agua en 2020, una vez que se aprueben los fondos europeos de financiación para el periodo 2014-2020. En una entrevista, con motivo del Día Mundial del Agua, Emilio del Pozo ha explicado que con una gestión «austera, pero realista» las diferentes administraciones aspiran a finalizar las infraestructuras pendientes para la potabilización y depuración del agua, un recurso «escaso en una zona con déficit hídrico».

 

El director de la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Sur, Emilio del Pozo

El director de la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Sur, Emilio del Pozo

Gracias al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), Acuasur ha invertido en el último programa de ayudas europeas 400 millones de euros en la provincia de Ciudad Real y más de 100 millones en Toledo, en las diferentes cuencas del Guadiana, Tajo y Guadalquivir en las que se han ejecutado obras en zonas medioambientales protegidas.

Entre estas obras, está el saneamiento y la depuración de aguas residuales en los municipios del entorno de las Lagunas de Ruidera (13 millones de euros) y las Tablas de Daimiel (15 millones de euros).

No obstante, Del Pozo ha dicho que «aún queda bastante por hacer en Castilla-La Mancha» y ha avanzado que ya existen múltiples peticiones de localidades que quieren mejorar los estándares de calidad exigidos por la Unión Europea.

Los proyectos más inmediatos en los que trabaja Acuasur, empresa dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, son la depuración de los municipios en la cuenca del río Amarguillo, en los Montes de Toledo, y el cierre del acuerdo con Infraestructuras de Aguas de Castilla-La Mancha para la tercera conducción de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (Guadalajara), con una inversión cercana a los 50 millones de euros.

Respecto a la ciudad de Toledo, Emilio del Pozo ha mostrado su convencimiento de que con la inversión de 30 millones de euros para la nueva depuradora y los colectores la ciudad solucionará los problemas de vertidos al río Tajo, incluidos los derivados del colector del Aserradero, del que espera que los ayuntamientos afectados -Olías del Rey y Bargas- alcancen un acuerdo pronto para iniciar cuanto antes las obras.

Respecto al Día Mundial del Agua, que se conmemoraba ayer, el director general de Acuasur ha recordado que este recurso no es «valorado» por la ciudadanía como debería pues, según ha indicado, España es uno de los países con los consumos de agua más elevados frente a otros zonas de Europa donde su precio es «más alto».

«Si a un ciudadano se le pregunta cuánto paga por la tarifa del agua no lo sabe; en cambio, otros gastos domésticos los tiene memorizados, como la luz, internet o la calefacción», ha reflexionado.

Algo parecido, añade Del Pozo, ocurre con las infraestructuras hidráulicas y de conducción de agua: «La sociedad no es consciente de las inversiones que se hacen para mejorar la calidad del agua porque no se aprecian de la misma manera que, por ejemplo, una autovía».

En este sentido, el director de Acuasur ha recomendado a las Administraciones que continúen con la ejecución de nuevas obras hidráulicas porque el progreso de las ciudades demanda «agua potable de calidad y nada de contaminación».

A este respecto, ha reconocido que los gastos en inversiones públicas se han reducido «considerablemente» en los últimos años.

Del Pozo no ha descartado que se abran nuevas vías de financiación mediante «la colaboración público-privada con la entrada de empresas para construir infraestructuras públicas como ha ocurrido con las carreteras».

El principal obstáculo para la entrada del sector privado, según el responsable de Acuasur, es el marco legislativo, que – «como es lógico», añade- otorga las competencias a las administraciones públicas desde el Estado pasando por las comunidades autónomas, las mancomunidades y los ayuntamientos.

A su juicio, las instituciones deberían «unificar criterios y buscar nuevas fórmulas de financiación para avanzar en el desarrollo de infraestructuras hidráulicas», pero «siempre» bajo la coordinación de un organismo público que supervise las actuaciones de un recurso que «es de todos».

ABC