El Consell tiene doce días para cerrar contrarreloj un acuerdo sobre el Júcar

La siempre espinosa cuestión del agua obligará finalmente a una mediación efectiva del Gobierno valenciano para salvar el plan de cuenca del Júcar. Las negociaciones están resultando difíciles por la divergencia de intereses, aunque –según explicó ayer el vicepresidente del Consell, José Císcar– todo apunta a que «podemos alcanzar un acuerdo global» entre todas las partes implicadas. Motivo por el que adelantó que el voto de la Generalitat será «favorable».

 

OBJ2651329_1--644x479Cultivos de regadío al paso del río Júcar / ABC

 

Las reticencias para aprobar el plan por parte de los regantes valencianos del Júcar son «lógicas», indicó Císcar, al igual que la postura de fuerza que siempre exhiben los agricultores y regantes de Castilla-La Mancha. No obstante, en esta ocasión ha habido que aplicar la diplomacia entre los propios regantes de la Comunidad Valenciana, más que con los castellano-manchegos.

Las inversiones que se van a realizar si sale adelante el plan son un motivo más que suficiente para unir a las partes en litigio, y por eso todos confían en que habrá acuerdo. Los que mayores reticencias ponen son los pertenecientes al canal Júcar-Turia, pero incluso en ese caso habrá fumata blanca.

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