El Cedex cifra en 453.000 metros cúbicos la cantidad de lodos que habría que dragar en la Ría de O Burgo (A Coruña)

Técnicos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex) han cuantificado en 453.000 metros cúbicos la cantidad de lodos que habría que dragar en la Ría de O Burgo (A Coruña), en base a los estudios realizados por este organismo, dependiente del Ministerio de Fomento, para el desarrollo del proyecto de recuperación ambiental de esta ría.

 

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En la presentación en rueda de prensa de este estudio, el jefe de la Demarcación de Costas de Galicia, Rafael Eimil, ha manifestado que el 90% de la ría presenta una contaminación “baja” y ha apuntado que, una vez realizado el trabajo de retirada de los sedimentos contaminados, quedará “en condiciones óptimas”.

No obstante, ha evitado concretar plazos sobre cuándo se podría acometer la retirada de lodos. Así, ha explicado que, con las conclusiones del estudio realizado por el Cedex, encargado por la Administración central, el Ejecutivo redactará la memoria ambiental –lo que podría tardar cuatro meses– “con las alternativas de tratamiento”.

ALTERNATIVAS

Estas alternativas pasarían, entre otras, por el confinamiento de una parte de los sedimentos más contaminantes, entre los que, según el estudio, están metales pesados o “retirar todo”. “Dependiendo de la solución que se proponga hacer, se decidirá si se mantiene o no la actividad marisquera”, ha señalado sobre el momento en que se proceda a retirar los lodos.

Sobre éstos, el estudio realizado por técnicos del Cedex, que han recogido 18 muestras en noviembre del año pasado, concluye que es necesario dragar unos 453.000 metros cúbicos, de los que 354.000 sería posible verter al mar, en zonas autorizadas y que no estén próximas a áreas sensibles, según ha explicado la bióloga Ana Lloret.

“Quedarían 99.000 metros cúbicos que sería necesario confinar”, ha explicado Lloret, que ha precisado que esta cantidad supone “el 22% de la cantidad a movilizar”.

Esta zona de “confinamiento” se crearía en el entorno de la zona más contaminada, situada entre la antigua Cross y el Jardín Botánico, “en la que se podrían confinar los materiales, consolidarnos y crear un parque”, similar a la actuación que se hizo en A Coruña con el vertedero que había en Bens.

Una vez elaborada la memoria ambiental, según Eimil, la tramitación de la misma y del proyecto podría tardar “un mínimo de 18 meses” por lo que ha evitado concretar plazos sobre cuándo podrían comenzar las actuaciones. “Cuando se tenga el proyecto redactado, tendrán que sentarse la Administración central y la Xunta”, ha apostillado.

Europa Press