El atrevimiento del presidente de AGBAR

Hay veces en las que uno se pregunta hasta dónde puede llegar la desvergüenza y el atrevimiento de algunas personas. La desvergüenza de pensar que los ciudadanos de a pie somos estúpidos y el atrevimiento de decir lo que después se encargan de contradecir con sus hechos.

 

 

Ángel Simón, Presidente de AGBAR. Fuente: Blog Colonialismo del Agua

Ángel Simón, Presidente de AGBAR. Fuente: Blog Colonialismo del Agua

Disculpas por este inicio tan “avinagrado”, pero no podía expresar de otra manera mi sorpresa al leer el pasado sábado  la página de opinión del Presidente Ejecutivo de AGBAR, Ángel Simón en El País, llena de frases recargadas e ideas inconexas con las que intentaba mostrar una postura de preocupación por los recursos hídricos y por el futuro del agua como recurso fundamental para la vida, cuando él es parte interesada en que continúe la escalada de colonización de las aguas que estamos viviendo en los últimos tiempos.

Hay veces en las que uno se pregunta hasta dónde puede llegar la desvergüenza y el atrevimiento de algunas personas. La desvergüenza de pensar que los ciudadanos de a pie somos estúpidos y el atrevimiento de decir lo que después se encargan de contradecir con sus hechos.

Comienza hablando de lo importante que es el agua en el curso de la Historia y hace referencia a su “naturaleza de poliedro platónico: el icosaedro, hace que tenga múltiples puntos de vista”.  Me pregunto, ¿pretendía escribir un artículo serio, fundamentado en su experiencia en el sector, interesante para el ciudadano y para el profesional del agua o dotarle de palabrería rimbombante para rellenar y decir poco? Porque es lo que parece

Habla poco más abajo del agua “como el gran vector / bisectriz orientado hacia un futuro mejor”. ¿Mejor para quién, para las personas y para el planeta o para las multinacionales que la controlan como AGBAR?.

Continúa hablando de cómo los grandes organismos internacionales que velan por el cumplimiento de los Derechos humanos no han reconocido hasta muy recientemente la importancia del agua, y su carácter de derecho universal. Señala que “la seguridad opulenta de Occidente” es la causante de que sólo en algunos lugares del mundo las personas disfruten de un acceso asegurado al agua.. Pero que nadie se preocupe, que pronto AGBAR se va a ocupar de acaparar los recursos hídricos en esos lugares en los que aun no hay una guerra abierta por el control de las aguas, como Brasil o México.

Sin embargo, la frase que se lleva el premio gordo es la siguiente: “Habituados a su disfrute como un producto más de uso y consumo cotidiano, sabemos lo que cuesta pero ignoramos lo que vale”. ¿Sabe usted quién si tiene muy claro lo que vale el agua? Los vecinos de Barcelona, a quienes AGBAR  les ha subido la factura del agua hasta en un 30%.

Después de todas estas perlas no se  priva de añadir: “La crisis que nos sobresaltó en 2008 ha distanciado dos polos: la necesidad de compartir y cooperar de la mayoría, frente a la voracidad de atesorar de la minoría”.  Bueno, nos quedamos más tranquilos al saber que al menos esto lo tiene claro, aunque parece que se identifica con el grupo equivocado.

No termina ahí la cosa, el Sr. Simón se queda tan a gusto tras decir que “Estas diferencias abismales nos hacen concluir que el modelo hídrico actual no es solo ecológicamente inviable sino también humanitariamente insostenible”, cuando él es uno de los que ha coadyuvado y coadyuva a que se perpetúe esta situación y que el agua cada día sea más un negocio.

Y por fin casi al final del artículo intenta dar una explicación sobre el problema del agua en España diciendo que “los problemas del agua en el mundo no se deben tanto a la escasez como a una mala gestión del recurso”. ¡Equilicuá! Aquí no anda nada desencaminado, hasta tiene razón me atrevería añadir. Sólo se le olvida mencionar el pequeño detalle de que su compañía es la que gestiona el agua de MEDIA ESPAÑA.

Como colofón final, le echa la culpa a la “crisis cósmica”, ni más ni menos!

Fuente: Colonialismo del Agua