El agua subterránea brota en la sierra de O Courel con más fuerza que nunca

Las nevadas y borrascas de las últimas semanas no solo han incrementado el caudal de los ríos y arroyos. Las corrientes subterráneas de las áreas de roca caliza de la sierra de O Courel también aumentaron de una forma espectacular, lo que se percibe claramente en las surgencias naturales que pueden verse en diferentes lugares de la zona. Uno de los casos más notables es el del lugar de Penatallada, en las proximidades de Moreda.

 

scaleUn arroyo canalizado y cubierto de tierra emerge cerca de Paderne

 

Habitualmente, en este paraje puede verse cómo brota del suelo una minúscula corriente que más abajo se incorpora al arroyo que pasa por el célebre bosque de la Devesa da Rogueira. Pero ese modesto hilo de agua -que aunque pequeño, fluye a lo largo de todo el año, incluso durante el estiaje- muestra ahora un aspecto mucho más imponente. Lo que normalmente puede considerarse como un simple manantial se ha convertido en un vigoroso arroyo, casi un pequeño río. La corriente se precipita montaña abajo causando un fuerte ruido que se puede percibir ya bastante antes de llegar a este lugar.

El biólogo monfortino Guillermo Díaz Aira -autor de las imágenes situadas junto a estas líneas- considera que esta surgencia procede del drenaje del macizo calcáreo del monte Cido, en cuya falda se encuentra el paraje de Penatallada. «En esta zona hay muchas cuevas calizas y el monte Cido seguramente está lleno de cavidades y arroyos subterráneos», apunta. «A pesar de todo lo que estuvo nevando y lloviendo en las últimas semanas, esta parte de la sierra no hay prácticamente ningún charco, lo que significa que toda el agua se filtra al subsuelo calizo y solo se puede ver cuando aflora en algún punto de forma natural, como pasa en Penatallada», añade.

Leer artículo completo en diario LA VOZ DE GALICIA