El agua más dulce viene del mar

Su demanda se hace más urgente en los países emergentes y en desarrollo. Algunos llaman al agua el “oro azul” (y con razón) debido a su alarmante escasez y a la sequía que sacude el planeta incluida Europa.

 
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Las plantas de desalación son cada vez más una opción en alza en muchos países del mundo.

Los precios de algunos cereales como la soja, el maíz, el trigo y el arroz están aumentando considerablemente, debido a la falta de agua que no permite mantener su cantidad de almacenamiento habitual, debido a la explotación de los monocultivos y por último, y no menos importante, debido a la deforestación que reduce las lluvias.

Teniendo en cuenta que más del 70% del agua que se utiliza en el planeta es utilizada en la agricultura, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha levantado la alarma con un informe sobre los recursos hídricos en Europa y, en particular, sobre la cuestión de la escasez de agua y la sequía. En dicho informe, La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) confirma que en muchos países europeos se utiliza el agua de una manera insostenible: hasta el momento, de hecho, “se pretende extraer cada vez más de los recursos de aguas superficiales y subterráneas, saturando la capacidad restante“. Según el informe, “la manera apropiada de avanzar es, en lugar de limitar la demanda, reducir al mínimo la cantidad de agua extraída y aumentar la eficiencia de su uso.”

En nuestro planeta el 97% del agua es salada y por lo tanto necesita ser tratada antes de su uso con finalidades agrícolas o para consumo humano o animal. Durante la última década se ha hablado mucho de las plantas de desalación para tratar de hacer potable el agua de mar. El problema que hay que superar, sin embargo, está en los costes y en la búsqueda de nuevas tecnologías, ya que la ósmosis inversa parece haber quedado obsoleta y está siendo suplantada por nuevas técnicas, como aquellas en la que se utilizan los filtros en los nanotubos de carbono, y que está dando una nueva esperanza para reducir drásticamente los costes de la desalinización.

Un estudio de Global Water Intelligence, especialista del sector, muestra las inversiones que se realizarán para las plantas de desalación: los 5 mil millones de dólares invertidos en 2011 aumentarán hasta llegar a unos 17 mil millones en 2016. Por otra parte, el estudio apunta que, pesa al aumento de la inversión, en 2030 la disponibilidad media de agua potable disminuirá en un 20%.

Plantas desalinizadoras como la de la imagen (Chipre) pueden ser las que suministren agua a un 14% de la población mundial en el 2025, según los expertos de la industria.

Plantas desalinizadoras como la de la imagen (Chipre) pueden ser las que suministren agua a un 14% de la población mundial en el 2025, según los expertos de la industria.

La desalación del agua del mar resuelve parcialmente el problema de la escasez de agua y hace que este valioso recurso quede disponible para su consumo. En El Prat de Llobregat (Barcelona) está ubicada la planta de desalación más grande de Europa que suministra agua potable a cerca de un cuarto de la población del área metropolitana de Barcelona y prevé problemas de abastecimiento como el que se vivió hace unos años en la Ciudad Condal donde se tuvieron que tomar medidas extremas como limitar el acceso al agua mediante una restricción horaria.

Como se apuntaba anteriormente, el agua potable también es un bien escaso ya en toda Europa y en el área del Mediterráneo, sobre todo en islas como Chipre. En casos puntuales, la falta de agua puede significar (como en el caso de Cataluña) restricciones drásticas para los habitantes de la isla como periodos con reducción de suministro de agua de 36 horas a la semana. Como en Barcelona, ahora también la isla chipriota cuenta con la desalación del agua. Famagusta (Chipre) usa la tecnología de ultrafiltración de una filial de BASF, inge GmbH. Las membranas fabricadas a partir del plástico de alto rendimiento Ultrason® preparan el agua del mar para la desalación interceptando partículas no deseadas de arena, barro, algas e incluso patógenos. La desalación del agua del mar supone una oportunidad para que las ciudades costeras del planeta puedan garantizar su suministro de agua a largo plazo.

De acuerdo con las previsiones de la arriba mencionada agencia Global Water Intelligence gracias a la desalación en el año 2030 podrán satisfacer sus necesidades hídricas tres veces más personas de las que lo hacen actualmente. Estos ejemplos de sociedades que caminan hacia el autoabastecimiento de recursos naturales y otros temas sobre el aprovechamiento de los recursos vitales para la supervivencia del planeta están siendo tratados no sólo con la investigación y los descubrimientos hechos por empresas como BASF, sino también en la red con espacios virtuales dedicados a ello a un nivel más capilar y profundo de difusión y debates, con la intención de involucrar cada vez más personas e ideas sobre como mejorar nuestro entorno,.

En la red, la plataforma web Creator SpaceTM, enmarcada en el programa de celebración del 150 aniversario de BASF, propone interactuar con sus visitantes, compartir ideas, abrir debates sobre los grandes retos que, como sociedad, debemos afrontar para la mejora de la sostenibilidad del planeta. El agua es uno de los temas principales. ¿Cómo podemos mejorar el suministro de agua potable? es la pregunta que lanza BASF para fomentar el debate sobre la gestión sostenible de este recursos escaso ¡Participa!