El agua invisible de la cuenca del Segura

Ahora que estamos con el borrador del nuevo Plan de Cuenca del Segura, con si Cospedal se ha cargado o no el Trasvase del Tajo con la reserva de 400 hectómetros y, en definitiva, en estos momentos en que parece que se van a definir las necesidades hidrológicas de ese amplio territorio situado entre las sierras del sur de Albacete y Guardamar (Alicante), me parece pertinente hablar de las aguas subterráneas.

 

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Sí, esos caudales nunca computados por la Confederación Hidrográfica del Segura pese a su presumible abundancia y fácil disponibilidad (mediante criterios sostenibles y eficientes, desde luego) y de los que sólo habla el hidrogeólogo de la CHS Francisco Turrión (aunque a título particular, claro). Una masa que puede suponer hasta el 30% de las reservas totales de la cuenca, según sus cálculos.

Francisco Turrión escribe un excelente blog (para mí imprescindible) en el que aporta detalles, por ejemplo, del acuífero profundo de las vegas media y baja del Segura, que acumula “dos veces la capacidad de todos los embalses superficiales de la cuenca del Segura. O el profundo del Guadalentín (Lorca y Puerto Lumbreras), con agua potable y apta para el riego directo, incluso de claveles”. Estas reservas se descubrieron durante una serie de sondeos emprendidos por el Gobierno central durante el periodo de sequía 2005-2009, trabajos que depararon una enorme sorpresa desde el punto de vista científico: debajo de Murcia había grandes volúmenes de agua.

Y Turrión lo explica estupendamente, con datos, en su muy políticamente incorrecta web, en la que alerta sobre el hecho de que “para apuntalar el presunto défict estructural, que buscaba dar argumentos a transferencias externas como la del Tajo, hemos tenido que quemar las naves mintiendo y declarando ‘de facto’ todas las aguas subterráneas de la cuenca del Segura sobreexplotadas desde finales de 1986 hasta hoy, sin haberlas estudiado”. El actual plan de cuenca -vigente desde 1998- solo contempla como aguas subterráneas “las que salen por los manantiales al cauce del río Segura y a sus afluentes, y que manan principalmente aguas arriba de los embalses de cabecera (Fuensanta, Talave y Cenajo)”.

Según Francisco Turrión, las reservas subterráneas de Murcia podrían almacenar hasta 500 hectómetros que se recargan anualmente, disponibles a un precio de 15 céntimos el m3 (el m3 cúbico de agua desalada cuesta entre 50 y 60). Hay tal abundancia de agua que los caudales manan en superficie por su propio peso en algunos puntos, como en Beniel.

Sin embargo, estas aguas no existen oficialmente, son invisibles, imagino que por decisión de quienes han hecho del trasvase del Tajo (del Ebro mejor ni acordarnos) un asunto de estrategia política. Por eso insisto: ahora que esa estrategia ha dado un petardazo, ¿por qué no abordar la situación de la cuenca con criterios científicos, haciendo caso a los datos y buscando el interés de los usuarios, y no sólo sus votos?

Me gustaría saber qué opináis sobre esto.

PD. “Las aguas subterráneas son el recurso hídrico más sensible e importante de la Unión Europea y, en particular, son la fuente principal del suministro público de agua potable” (Directiva 2006/118).

Un articulo de Miguel Angel Ruiz (@maruizlv) de su blog Los pies en la tierra