Dos terceras partes de España, en peligro de desertificación

«La Tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático» es el lema escogido por las Naciones Unidas para conmemorar el Día de la Lucha contra la Desertificación 2014, que se celebra cada 17 de junio. Prácticamente un 40% del territorio español está ya afectado por desertificación. Y más de dos terceras partes pertenecen a las categorías de «áreas áridas, semiáridas y subhúmedas secas» en situación de riesgo, apunta el Colegio de Ingenieros de Montes (COM) en una nota.

 

dunas-huelva--644x362Dunas de Huelva

 

La combinación de factores y procesos como la aridez, la sequía, la erosión, los incendios forestales, la sobreexplotación de acuíferos, etc., da origen a los distintos paisajes o escenarios típicos de la desertificación en España.

«Lo terrible del proceso de la desertificación son sus consecuencias: la pérdida de capacidad de cultivo de los suelos y de la supervivencia del monte; la pérdida casi irreversible de la biodiversidad de la zona; la pérdida de empleos; la emigración inevitable debido a la pobreza que implica y, en áreas muy extensas de países poco desarrollados, un aumento alarmante de la malnutrición», recuerda Carlos del Álamo, decano del COM.

Salvo en el clima, podemos actuar sobre todo lo demás, subraya Del Álamo, que pone como ejemplo la total reforestación de Sierra Espuña, en Murcia, iniciada por Ricardo Codorniú en 1889. «Controló la erosión y creó un suelo con el que devolvió la vida a un paisaje descarnado y desértico». Codorniú, «uno de los grandes ingenieros de montes de nuestra historia», también luchó para detener el avance imparable de las dunas hacia Guardamar del Segura (Alicante) con la restauración de la pinada en el área. «Y venció». ¿Por qué no seguir sus pasos?, sugiere Del Álamo.

 

¿QUÉ ES LA DESERTIFICACIÓN?
Definición dada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): «Conjunto de factores geológicos, climáticos, biológicos y humanos que provocan la degradación de la calidad física, química y biológica de los suelos de las zonas áridas y semiáridas poniendo en peligro la biodiversidad y la supervivencia de las comunidades humanas».

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