Detallan dos siglos de reparto de agua de la mayor obra civil medieval de CyL

El doctor en Historia Luis Martínez ha recogido en un libro el modo de gestión de la presa Cerrajera, la mayor obra civil de la época medieval de estas características en Castilla y León, por el que regían su acceso al agua los habitantes de dieciocho pueblos por los que pasa este cauce entre 1650 y 1850.

Portada del libro presentado

Portada del libro presentado

En una entrevista con Efe, el presidente de la Asociación Cultural y Medioambiental “Cauce Histórico Presa Cerrajera” y autor del prólogo del libro, Martín Manceñido, ha descrito este trabajo de investigación como una buena manera de conocer el sistema de vida de nuestros antepasados, que, según ha descrito, ya contaban con una jurisdicción propia en materia de reparto de agua.

El libro “La presa cerrajera y sus pueblos durante la edad moderna” describe los conflictos entre los vecinos que querían beneficiarse del agua de este cauce construido de forma paralela al río Órbigo, en la provincia leonesa, y que cuenta con 42 kilómetros de longitud.

Este canal nace en Villanueva de Carrizo en el Órbigo y vuelve a depositar sus aguas en el mismo río a la altura de Cebrones del Río.

Construido por los árabes en 1315 según la primera documentación existente, el cauce pudo haber sido incluso anterior si se hace caso a la leyenda que sitúa su origen en los asentamientos romanos de la zona, ha concretado Manceñido.

La presa Cerrajera estuvo asimismo ligada años después de su construcción a las familias más acaudaladas de la provincia leonesa, como los Quiñones o los Condes de Luna.

DSCN2454Después, durante los años comprendidos entre 1650 y 1850 y para gestionar su racionamiento, la presa Cerrajera ya contaba con una figura jurídica propia, llamada procurador presero, que gestionaba el acceso a este bien para permitir tanto el riego, como el consumo, como el movimiento de los cincuenta molinos que estaban situados a lo largo de este cauce, muchos de ellos harineros y de aceite de linaza, ha explicado Manceñido.

Este modo de organización y judicatura propios se mantuvieron hasta los años veinte del siglo pasado, cuando se constituyeron las primeras comunidades de regantes.

Editado por Círculo Rojo-Investigación, el libro es una “recuperación minuciosa y exhaustiva” y una “fotografía del modus vivendi” y de las circunstancias que rodeaban a los pueblos bañados por el agua de este cauce durante esos dos siglos.

Fuente: EFE verde