De esta agua pública no beberé

En 1993, el Ayuntamiento adjudicó por 20 años a Aquagest el servicio de agua. En 2006, el por entonces alcade José Luis Bergillos (PSOE) decidió crear una empresa mixta y a cambio ampliar otros 20 años más la concesión. IU y una empresa del sector denunciaron este acuerdo. El TSJA obligó a respetar la concesión inicial y a disolver la entidad.

64277547--644x357El alcalde, Juan Pérez (izquierda), con su socio de gobierno, Miguel Villa (IU)

El servicio de suministro y mantenimiento de la red de agua de Lucena se encuentra en el «limbo» tras la disolución de la empresa mixta Aguas de Lucena, formada por Ayuntamiento (51 por ciento del capital) y la empresa privada Aquagest. El desmantelamiento de la sociedad se hace en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de 2010, que consideró ilegal la creación de esta entidad al vulnerarse los principios de publicidad y libre concurrencia. En resumen, los hechos fueron los siguientes. En 1993, el Ayuntamiento adjudicó por 20 años a Aquagest el servicio de agua. En 2006, el por entonces alcade José Luis Bergillos (PSOE) decidió crear una empresa mixta y a cambio ampliar otros 20 años más la concesión. IU y una empresa del sector denunciaron este acuerdo. El TSJA obligó a respetar la concesión inicial y a disolver la entidad.

El pasado día 2 expiró el contrato con Aquagest. El Ayuntamiento que, desde 2010, sabía que tenía que disolver dicha empresa, no ha adjudicado el servicio ni ha puesto las herramientas necesarias para afrontar en solitario el servicio con total garantías.

El alcalde de Lucena, Juan Pérez (PSOE), sorprendió a propios y extraños al elevar la semana pasada ante el Pleno una moción para prorrogar el contrato a Aquagest por seis meses, contradiciendo la sentencia del TSJA. Quería ganar tiempo para buscar una solución definitiva, entre la que cabían dos posibilidades: volver a licitar el servicio o firmar un convenio con Diputación para que la empresa provincial de aguas (Emproacsa) se hiciese cargo del servicio.

La propuesta del alcalde recibió el rechazo de IU, su socio de gobierno, y el PP. Vinieron entonces las prisas y los nervios. Las prisas porque el Ayuntamiento no dio paso alguno para disolver la sociedad y se encontró con el rechazo de Aquagest de abandonar el servicio hasta que no le indemnicen los 572.000 euros que estima que ha realizado en inversiones no amortizadas.

Leer artículo completo en ABC