Catalunya hace frente a 300 casos de contaminación de aguas subterráneas

Catalunya hace frente actualmente a unos 300 casos de contaminación de aguas subterráneas, gestionados por la Agencia Catalana del Agua (ACA), junto con unos 360 expedientes sobre afectaciones del suelo que tramita la Agencia Catalana de Residuos (ARC), ha indicado la conselleria de Territori i Sostenibilitat en un comunicado.

 

 

Imagen-de-la-planta-de-tratami_54372462030_51351706917_600_226Así lo ha dado a conocer este martes el secretario de Medi Ambient i Sostenibilitat de la Generalitat, Josep Enric Llebot, durante la inauguración en Barcelona del AquaConsoil 2013, un congreso europeo de gestión de suelos y aguas contaminadas que hasta este viernes acoge a 700 expertos en la materia.

Llebot ha destacado la gran oportunidad que supone para Catalunya acoger este congreso, que se celebra cada tres años desde 1985 organizado por el Centre for Environmental Research (UFZ) y Deltares de Holanda, y ha recordado el papel que llevan a cabo instituciones y equipos de investigación en la gestión de estos episodios.

Entre los ejemplos exitosos, el secretario de Medio Ambiente ha recordado el acuífero de La Vall Baixa en el río Llobregat, la planta de tratamientos de aguas residuales del río Besòs y una planta piloto en Cabrils para la depuración de lixiviados procedentes de invernaderos.

Entre los temas a tratar en el AquaConsoil 2013 se encuentra la gestión del agua en zonas áridas, la captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2), la geotermia y el desarrollo de tecnologías para restituir emplazamientos contaminados.

El programa incluye seis sesiones paralelas diarias, con más de 250 presentaciones orales, 17 sesiones especiales, una exposición de 200 pósters científicos, visitas técnicas y una feria comercial con empresas y entidades internacionales del sector.

En la organización del evento han participado también la ARC, el Instituto de Recerca i Tecnología Agroalimentarias (Irta), la Universitat de Barcelona (UB) y el Ayuntamiento de Barcelona.

La Vanguardia