Aqualia y el Concello incentivan el consumo de agua con la actual tarifa

La tarifa que se aplica en Vigo es posiblemente la única en España en la que se sugiere al consumidor medio que use el agua que desee sin preocuparse del precio. El sistema que emplean para ello tanto el Concello como responsable del servicio como la empresa que se beneficia de la recaudación, Aqualia, es sencillo: gaste el agua que gaste pagará un mínimo de 30 metros cúbicos. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de las familias no alcanzan ese consumo, lo mismo les da tener el grifo cerrado que abierto.

scaleSistema de lectura remota de contadores de agua de Aqualia en el polígono de Navia./ Gustavo Rivas

Aunque los últimos gobiernos municipales han mantenido el sistema, desde hace un par de años la mayoría de la corporación está en contra. Sin embargo, este posicionamiento no ha tenido consecuencia alguno. Todo lo contrario, en noviembre del 2011 el gobierno de Caballero, en minoría pero con capacidad legal para hacerlo, decidió en solitario prorrogar cinco años el contrato a Aqualia a cambio de una serie de inversiones. De esta forma, una concesión que hubiera expirado en diciembre de 2015 se alargará en las mismas condiciones tarifarias hasta el 2020.

El primer indicio de que las cosas podrían cambiar se produjo en septiembre del 2011 con la demanda del BNG de que se modificara la tarifa. Los nacionalistas, que acababan de abandonar el gobierno de coalición con los socialistas de Caballero, exigieron para votar los presupuestos del 2012 el compromiso de que en los meses siguientes se estudiaría el cobro por agua realmente consumida.

Leer más

La Voz de Galicia