Agua potable en tuberías con amianto: una inquietud diaria que sale del grifo

Peligro: agua potable en tuberías con amianto. Cuando el problema, camuflado, sale del grifo… El uso y fabricación de materiales de fibrocemento está prohibido por ley.

 

  • En España hay 40.000 kilómetros de redes de abastecimiento fabricadas con fibrocemento, una cifra que IU eleva hasta 150.000.
  • La UE prohíbe el uso y comercialización de tubos de cemento y amianto por su potencial de peligrosidad, que crece en el tiempo.
  • El Servicio Nacional de Salud estima en un 83 por ciento el repunte de enfermedades cancerígenas relacionadas con inhalación y gestión de amianto.

En la Unión Europea (UE) y en España, desde 2001. Pero bajo el suelo permanecen, al menos, 40.000 kilómetros de tubos confeccionados con la mezcla de cemento y asbesto que tanto éxito cosechó en el franquismo.

Al hilo del “riesgo para la salud” que entrañan estas instalaciones, IU ha presentado en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Andalucía una proposición no de ley (PNL) para elaborar un Plan de Eliminación de las Conducciones de Agua Potable de fibrocemento. Exigen eliminarlas en cinco años. El Servicio Nacional de Salud estima en un 83 por ciento el repunte de enfermedades cancerígenas relacionadas con la inhalación y gestión de este producto y, según IU, los informes estiman que en España quedan unos 150.000 kilómetros de tuberías con amianto en redes de abastecimiento y 95.000 en alcantarillado, con el 60 por ciento bajo gestión de las administraciones públicas.

Como paradigma, el asunto es una inquietud diaria en Isla Mayor (Sevilla), alega el alcalde, Juan Molero (PSOE). “El principal problema”, sostiene, de un pueblo azotado en los últimos tiempos por la crisis del cangrejo rojo, las  amenazas reincidentes al cultivo de  arroz y hasta la detención de medio cuartel de la Guardia Civil por presunta colaboración con el narcotráfico. Misma zozobra que serpentea por pueblos y ciudades que suman gotas en el océano del amianto que continúa instalado en España.

Una clave: “no existe evidencia conclusiva de que el amianto ingerido sea cancerígeno”, según la  Organización Mundial de la Salud (OMS). Como sí ocurre en el caso de la inhalación de fibras del mineral: la contaminación con polvo de asbesto es causante de una  mortandad calificada por expertos como genocidio industrial. Unos 125 millones de trabajadores, en el mundo, siguen expuestos.

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