Cuando el agua hace ‘crecer’ la tierra

Los Baños de Alicún de las Torres se caracterizan por las aguas termales que corren por sus acequias albercas y piscinas, lo que aporta una cualidad de carácter sanitario y turístico a un espacio situado en una comarca cargada de singularidades geológicas e incluso antropológicas, con presencia humana constatada desde el neolítico. La acequia del Toril es uno de los ejes que durante milenios ha vertebrado la evolución y la vida de esta zona.

 

 

fasAcequia del Toril

Tiene casi tres kilómetros de longitud, lo que no es demasiado para una acequia que riega gran parte de los territorios situados en la comarca del altiplano granadino, pero posee una particularidad, discurre sobre un cauce natural que poco a poco, con el paso de los siglos se ha autoconstruido e incluso ha crecido en altura hasta formar un largo acueducto que en algunos puntos posee hasta diez metros de altura. Es la acequia del Toril, que inicia su recorrido en los Baños de Alicún de las Torres. Este curso de agua y todo su entorno está considerado como uno de los espacios naturales de mayor interés geológico, vegetal y faunístico de la provincia de Granada. La presencia del agua convierte en un oasis un territorio que en su mayor parte se puede considerar desértico y estepario.

Los Baños de Alicún de las Torres se caracterizan por las aguas termales que corren por sus acequias albercas y piscinas, lo que aporta una cualidad de carácter sanitario y turístico a un espacio situado en una comarca cargada de singularidades geológicas e incluso antropológicas, con presencia humana constatada desde el neolítico. La acequia del Toril es uno de los ejes que durante milenios ha vertebrado la evolución y la vida de esta zona.

Reportaje completo, galería fotográfica, vídeo y datos de biodiversidad en la revista de naturaleza de IDEAL, Waste Magazine, en la dirección http://waste.ideal.es/acequiadeltoril.htm

El Ideal