Aconsejan una inundación de l´Albufera para mejorar su agua

La catedrática de Ecología de la Universitat de València (UV) Maria Rosa Miracle recomendó ayer que se inunde cada invierno el Parque Natural de l’Albufera para mejorar la calidad de sus aguas, ya que de esta forma se reduciría la presencia de cianobacterias, unas microalgas que son potencialmente tóxicas.

 

aconsejan-inundacionEl Parque Natural de l´Albufera, en una imagen de archivo. Levante-EMV

Miracle defendió esta idea, fruto de sus investigaciones en el humedal, en su ponencia en el 9º Congreso Ibérico y 6º Iberoamericano de Contaminación y Toxicología Ambiental que se celebra durante esta semana en la sede de la Fundació Universitat Empresa (Adeit) de la UV.

La investigadora y profesora de la UV explicó a Levante-EMV que este sistema ya se empleaba en la agricultura tradicional, para evitar plagas y favorecer la llegada de aves para la caza. Pero los tiempos cambiaron, llegaron los fertilizantes y pesticidas y los agricultores pensaron que el agua con que inundaban sus arrozales era un gasto innecesario. “Esta inundación invernal cada vez se hace menos, ahora prácticamente sólo en los campos de Sueca que tienen cotos de caza”, señaló Miracle.

El riesgo de las cianobacterias, que cuando crecen en exceso dan al agua un color verdoso, es que son potencialmente tóxicas, según la científica. “De hecho en l’Albufera se han medido toxinas que pueden sobrepasar los límites aceptables en algunas temporadas”, abundó. “La toxina está dentro del alga, si no te la comes, no pasa nada. Pero si hay un boom muy grande, las algas se descomponen y liberan la toxina”, afirmó.

“Más agua y más limpia”

Para la catedrática, la clave para disminuir la población de cianobacterias es “que den más agua y más limpia”. El agua para las inundaciones, añadió, debe ser fluvial y no procedente de depuradoras, ya que esta última es rica en nutrientes, algo que también favorece a las cianobacterias. Miracle incluso planteó que los agricultores obtuvieran el agua gratuitamente “porque es un bien para todo el ecosistema”.

Miracle destacó que, a diferencia de los bosques, donde los árboles tardan años en volver a crecer tras un incendio, la recuperación de un ecosistema acuático es más rápida. “Al día siguiente de hacer pasar el agua ya hay algas hijas”, apuntó. Además, la investigadora recordó que en Holanda algunos lagos ya se han recuperado con un sistema basado en el flujo de agua.

Levante