¿A qué sabe el agua?

Aguas de Alicante organiza una cata en la que participan alumnos del Curso de Sumiller que evaluaron la transparencia, la frescura y el sabor

Es incolora. Pero ya no está tan claro que también sea inodora e insípida como enseñaban en el colegio. ¿A qué sabe el agua?, pues depende del tipo del líquido elemento que se beba. Y sabe distinta si es mineral, desalada, de manantial, de grifo, de mineralización baja… Lo comprobó ayer un grupo de alumnos que realiza el Curso de Sumiller que organiza la Cámara de Comercio de Alicante que durante unas horas dejaron el estudio del vino y sus características para evaluar el agua.

Para demostrar que hay distintos tipos y, sobre todo, para mostrar con evidencias en la mano que la que sale por el grifo es de calidad, Aguas de Alicante organizó una cata. La actividad se desarrolló en el Museo del Agua, en los Pozos de Garrigós, donde se colocaron seis vasos con el líquido cristalino que los alumnos debían calificar según su brillo, su fluidez, su color , su frescura y su sabor: dulce, salado, amargo y ácido.

El resultado fue que los alumnos lograron reconocer con bastante precisión la que era embotellada de la que había sido desalada, e incluso reconocieron el agua que había sido sacada de un pozo que suministra a poblaciones alicantinas, según explicaban los organizadores. Donde tuvieron más dificultad los futuros sumiller fue en determinar el agua con el punto salado y la que lo tenía amargo entre cuatro aguas que les presentaron. Sí les fue fácil reconocer la de sabor más dulce y la que lo tiene ácido.

La jefa del laboratorio de Aguas de Alicante, Isabel de Blas, con 25 años de experiencia, reconoció el mérito de los catadores, y explicó que los profesionales que se dedican a catar el agua pasan por uno estrictos cursos de formación de al menos tres años que les permite distinguir todos los matices que un agua puede ofrecer.

Leer artículo completo en Diario Información